viernes, 22 de junio de 2012

El ello según Freud,
funciona en base al placer,
de aquí las prerrogativas del sexo;
entendiendo estas como privilegio,
tiene más prerrogativa este erotismo,
tanto así que llegó a decir,
"que la energía sexual mueve al mundo".
Pero si esto fuera totalmente cierto,
las leyes se adaptarían a esto,
de tal suerte que tuviesemos,
más horas de sexo que de trabajo,
o bien que el sexo fuera,
lo pincipal en las relaciones públicas,
lo principal en las laborales,
y lo principal en las personales;
pero a duras penas se llega,
a cumplir esto último.
Se dirá,menos mal que no somos asì,
seríamos unos inconcientes,y es verdad.
Pero la sublimación de este erotismo,
es la base del "ponga y saque"
que mueve todo tipo de trabajo.
Pero Freud reconoce también,
el erotismo anal y su sublimación,
que goza de similares prerrogativas;
es decir que son funciones provenientes del ello,
por ejemplo el ahorro de carga (o culpa)
como lo expresa en el chiste y el inconciente;
el sujeto ahorra de representarse la consecuencia,
y ahorra de representarse lo que sentirá "ese".
Porque el ano dice,eso es lo que hago,
un excremento,y eso es lo que pasa,
o bien eso es lo que hago expulsar "eso",
y no tiene culpa alguna por ello.
Asì que el erotismo anal,
goza de la prerrogativa de inimputabilidad,
si se entiende esta por privilegio,
o bien de la exenciòn de culpa.
"Soy un ano no tengo la culpa".
Debemos presumir entonces,
que todos son inocentes.
Y esto ùltimo si es ley,
al menos para la justicia.

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